España encara uno de los mayores desafíos demográficos de Europa: el envejecimiento acelerado de la población y el aumento de personas mayores que viven solas.

Según datos del INE, cerca de 2 millones de mayores de 65 años residen actualmente sin compañía en España, una cifra que continúa creciendo y que ya afecta directamente a familias, cuidadores y servicios asistenciales.
La tecnología se ha convertido en una pieza clave para dar respuesta a esta situación no sólo en la atención sanitaria, sino también en el acompañamiento emocional cotidiano y en la prevención de situaciones de aislamiento o deterioro.
En ese escenario emerge AID-G, un sistema de inteligencia artificial conversacional desarrollado íntegramente en España por la biotech gallega Cognitus Biotech.
El proyecto representa uno de los desarrollos tecnológicos más avanzados realizados hasta la fecha en Europa dentro del ámbito de los avatares conversacionales con IA emocional aplicados al envejecimiento activo y la silver economy.
En un mercado dominado por grandes tecnológicas estadounidenses y asiáticas, la compañía española ha conseguido desarrollar tecnología propia con parámetros técnicos comparables a los sistemas internacionales más avanzados.
“AID-G alcanza una latencia conversacional inferior a 500 milisegundos y una sincronización labial por debajo de 200 milisegundos, cifras que permiten mantener interacciones fluidas y naturales, cercanas al ritmo real de una conversación humana”, explican los desarrolladores.
La solución está orientada específicamente a personas mayores que viven solas y ha sido concebida como un sistema de acompañamiento conversacional preventivo. El objetivo no es sustituir a cuidadores, familiares ni servicios sociosanitarios, sino complementar su labor mediante una capa adicional de interacción diaria que ayude a reducir la sensación de soledad y facilite el seguimiento emocional y rutinario de los usuarios.